9788416447718

Soleá

A lo largo de medio centenar de soleares más una, la que incluye el prólogo, Vicente Araguas despliega su concepto epigramático sobre una infinidad de sentimientos. El de soledad, el primero. Pero acompañado de un humor intransferible, que se hace ironía (elegante por definición) para no incurrir en el sarcasmo. No solo eso, en este conjunto de estrofas mínimas, tres versos octosilábicos, con rima consonante en los impares, dejando que el par vaya por libre, hay también reflexión metaliteraria, erotismo, amor correspondido o correspondiente… Un libro de soleares que es una fiesta y una invitación al juego. Juego de espejos, sin duda, pero juego for sake of art, que así es –o debiera ser– la vida.

14,00 IVA Incl.

Detalles del libro

Páginas

63

Encuadernación

Rústica

Idioma

Castellano

ISBN

9788416447718

Sobre el autor

Vicente Araguas

Vicente Araguas

Doctor en Filología Inglesa, nacido en Xuvia-Neda (Coruña) cuando el siglo pasado se doblaba por la mitad, ejerce de todo en el territorio literario. Para el caso, como poeta activo y curioso a cuanto pueda ofrecer la vida. En gallego, su obra completa, hasta 2005, se articula en Maneiras de querer. Si bien luego vendrían (y vendrán) más libros. En castellano ha publicado hasta el momento Guarda che luna! (Ariadna), No se llora con la boca llena. Como un verano en Neda (Sial/ Pigmalión), traducido al italiano por Sabrina Lembo y este Soleá, mucho más que un divertimento folclórico. En breve, Sial/ Pigmalión publicará el ensayo que centró su tesis doctoral: El mundo poético de Bob Dylan.

En este libro, a lo largo de medio centenar de soleares más una, la que incluye el prólogo, Vicente Araguas despliega su concepto epigramático sobre una infinidad de sentimientos. El de soledad, y no podía ser de otra manera, el primero. Pero un sentimiento de orfandad que, evitando el pleonasmo, no viaja solo, sino acompañado de un humor intransferible, que se hace ironía (elegante por definición) para no incurrir en el sarcasmo. No solo eso, en este conjunto de estrofas mínimas, tres versos octosilábicos, con rima consonante en los impares, dejando que el par vaya por libre, hay también reflexión metaliteraria (Pessoa, aquel gran solitario, sombra de sombras), erotismo, amor correspondido o correspondiente y toda una variación de bebidas largas (en vaso corto, eso sí, valga el oxímoron). Que tanto que vale en un libro contradictorio, de soledades acompañadas, de retruécanos, de cobras que cobran y se recobran. Un libro de soleares que es una fiesta. Y ahí es donde Vicente Araguas, poeta del Norte que mira hacia el Sur (pero sin perder jamás el Norte), se explaya y expande. Festero como es la soleá, en un libro que no deja de ser una invitación al juego. Juego de espejos, sin duda, pero juego for sake of art, que así es –o debiera ser– la vida.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Soleá”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *