Amaneceme,-Silos,-amaneceme

Amanéceme, Silos, amanéceme

16,00 IVA Incl.

SKU: 9788415746171 Categoría:

Detalles del libro

Páginas

116

Encuadernación

Rústica

Idioma

Castellano

ISBN

9788415746171

Sobre el autor

Castrillo Tablado, Juan

Castrillo Tablado, Juan

Juan Castrillo Tablado (Palacios de la Sierra, Burgos, 1923) es titulado superior en Filosofía, Teología, Políticas y Sociología. Ha ampliado estudios sociales en Lovaina y se diplomó en la Henry Gorge School of Social Science de la Universidad de Nueva York. Ha sido profesor de filosofía, religión, latín y sociología religiosa. Responsable de cultura en la Residencia Universitaria Claret de Madrid. Es autor de las obras: La Virgen en los Concilios Ecuménicos (1964), Juan XXIII (1968), Dolor de Luz (2005) , Raíces líricas de Palacios de la Sierra (2005), Antología poética (2005), Fulgor de serranía (2006), Sonetos (2006) , Poemas espirituales (2006), 2.a ed. de Dolor de luz (2007), Traducción y notas Ius Publicum, libro de Antonius Perezius, editado en Lovaina el año 1657 (2007) , Burgos en plural poema (2008), Niña con Ángel, Jacinta de Fátima (2009), Poemas de un ermitaño (2010) y Una llama de amor (2010). Ha colaborado en publicaciones nacionales y extranjeras. Ha sido premiado reiteradamente por la Academia Mariana de Lérida.

Amanéceme, Silos, amanéceme es un título sugerente para un libro de poemas dedicado al monasterio de Santo Domingo de Silos. Su autor, Juan Castrillo Tablado, canta en él no solo al Silos de la Abadía, al Silos de los monjes, sino también al Silos del pueblo, al Silos del municipio. Monasterio y plaza, Abad y Alcalde, que por la senda de la historia caminan unidos.

Amanéceme, Silos, amanéceme insinúa que Silos ha de ser la luz que guíe al autor, al poeta, y quizá también al lector. Amanéceme, Silos, amanéceme, quiere ser como el faro, como la luz que busca el peregrino. En una mirada certera, el autor describe en sus poemas la vida benedictina. La vida del monje es oración y trabajo. Oración soplo vital, oración hecha canto circular, todos los días reiterada, aunque no rutinaria. Los monjes rezan muchas veces al cantar, parafraseando a san Agustín. Belleza y arte regalan a los sentidos y al espíritu. La vida del monje es fuente, es surtidor, es manantial de vida.

En este libro de poemas no podía faltar una referencia al Claustro románico, bellamente descrito como un vendaval en piedra, un amor de amanecer, que es amor para siempre. El culmen de esta contemplación y fantasía lo ocupa la silueta del Ciprés. Al final del camino, reanimando su ancianidad, el autor pide tener valor y temple de mártir; tener valor para morir cantando, me gustaría ir a la muerte, como todos los mártires, amando, perdonando, morir por el delito de quererte. Morir por Ti, por ser tu amigo. Todas estas percepciones y otras más podrá el lector interesado descubrir en todos los poemas que recoge este libro y que el autor quiere compartir con el gran público.

Fray Lorenzo Maté Sadornil
Abad de Silos

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