Presentación en Cáceres del libro: Umbral de agua y sombra
Intervendrán:
Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión.
y Jesús María Gómez y Flores, el autor.
Recital poético: «Ecos del agua en el puente«
(Hashi no mizu no hibiki)
Les esperamos.
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Jesús María Gómez y Flores (Cáceres, 1964). Doctor en Derecho, Magistrado. Ha publicado, entre otros, los libros de poemas El otro yo (2005); El último viaje (2007); A contracorriente (2009); Arcanos Mayores (2012); Escenarios (2014); El tacto de lo Efímero (2016), Líneas de Tiempo (2018), La complicidad de los amantes (2019), Las erratas de la existencia (2021), A medida de mis contradicciones. Poesía esencial 1985-2020 (2023) y Tentativas de escapismo (2024), galardonado con el Premio Internacional de Literatura «Rubén Darío». Es miembro fundador de la Asociación Cultural Norbanova, de Cáceres, cuya sección editorial coordina, desarrollando una intensa labor de promoción cultural y de la literatura a través de iniciativas como el Aula de la Palabra o la Revista de Literatura y Creación Norbania. Es coautor del Libro La Tarjeta Postal en Cáceres, 1900-1940 (2002). Ha escrito numerosos artículos, pregones y trabajos relacionados con la ciudad de Cáceres y sus tradiciones, algunos incluidos en el libro Por adarves y callejas, entre peñas y riscos(2015). Asimismo, ha colaborado en diversas revistas y figura en varias antologías y obras corales, como poeta o articulista. Ha leído y presentado sus poemas en múltiples eventos, así como en Ferias del Libro, tanto nacionales como internacionales. En internet, mantiene su blog «Escenarios».
Umbral de agua y sombra
¿Es la poesía una herramienta para encontrar en lo transitorio una forma de permanencia consciente? No sé si el autor estará de acuerdo con este lector, pero muchos de su poemas, de sus versos aquilatados, profundizan como susurros sobre esa liminalidad que apenas sospechamos y lo hace sin el temblor de lo fatal, con un sutil optimismo que también sé —y se lo cuento a ustedes— que responde a una postura vital.
En una época donde la literatura, en todos sus ámbitos, compite en desventaja con la precipitación hipnotizadora de las redes sociales y el scrolling, la poesía se alza como una piedra preciosa tallada en cuyos vértices y caras se rompe la luz narcótica de la barahúnda y el exhibicionismo. No debe haber urgencia. No debe haber apremio. Hay que inhalar y exhalar, el ritmo esencial de la vida, que es tiempo y consciencia.
Esta es una época desconectada sensitivamente, de grandes vacíos y de carencias emocionales, pero la poesía de Jesús María Gómez muestra una vía para percibir el hálito de la esperanza. No en vano, en la Coda con que clausura el libro el cierre se vuelve apertura: la esperanza no es expectativa de un futuro mejor, sino capacidad de renacer. Una comprensión que transforma la experiencia de la temporalidad y enciende la lucidez, regalándonos a nosotros, los lectores, un mensaje infinitamente valioso. No hay más eternidad que la intensidad del presente.
Felipe Rodríguez Pérez
