Presentación del libro: Cesó la horrible noche
Intervendrán en el acto:
Yago Pico de Coaña, ex embajador de España en Colombia,
Sergio Cabrera, director de cine y guionista colombiano,
Basilio Rodríguez Cañada, director del Grupo Editorial Sial Pigmalión,
y Rafael Dezcallar, autor del libro.
Les esperamos.
Grupo Editorial Sial Pigmalión
C/. Bravo Murillo, 123, 6.º D, 28020 Madrid
Teléfonos: 91 535 41 13 / 686 500 013
Correo electrónico: editorial@sialpigmalion.es
Blog: http://editorenvilo.blogspot.com http://sialediciones.blogspot.com
Facebook: http://www.facebook.com/pages/SIAL-Ediciones/235143067848
Rafael Dezcallar (Palma, 1955) ha vivido en lugares muy diversos. Estudió en Madrid, y salió de España para ir a estudiar a California pocos años después de la muerte de Franco. Más tarde su carrera le ha llevado a vivir en Honduras, Israel, Cuba, Rusia, Etiopía, Alemania, Italia y China. Pasó tres años en Colombia, donde fue cónsul en Bogotá. En esos tres años aprendió a querer a un país que ya había visitado varias veces con anterioridad.
Es autor de un ensayo, La Europa Dependiente (Eudema, Madrid, 1992), y de un libro de viajes, Entre el desierto y el mar (Destino, Barcelona, 1998). También de una novela, Seda Negra (Destino, Barcelona, 2009), y de un libro de cuentos para niños, El pirata bien educado (Siruela, Madrid, 2015). Cesó la horrible noche es su segunda novela.
Cesó la horrible noche
Gabriel es un diplomático español que, al jubilarse, escoge Bogotá para fijar su residencia con la esperanza de una vida tranquila en la que poder dedicarse al fin al golf y la astronomía. Sin embargo, un encuentro casual acabará por sacarle de la burbuja fácil y cómoda en la que se había movido hasta ese momento y le llevará a verse involucrado en un asunto de despojo de tierras.
A través de su protagonista, el autor hace un análisis profundo y lúcido de la realidad colombiana, de la violencia que la ha marcado desde hace tanto tiempo y de la fuerza inagotable de sus gentes. Y lo hace con una prosa a la vez precisa y amena que nos acerca a esa realidad de la mejor manera posible.
«La mirada de Gabriel sobre nuestro país es a la vez crítica y complaciente, pero siempre aguda, llena de afecto y con una gran sutileza que engrandece esta obra y que permite profundizar en los rincones del alma colombiana».
Sergio Cabrera