Presentación en Madrid del libro: El cubano triste de Fernando Poo
Intervendrán en el acto:
Juan Ramón Romero Fernández-Pacheco, director del Archivo Histórico Nacional,
Ignacio del Valle, escritor,
Francisco Gutiérrez Carbajo, catedrático de Literatura Española de la UNED,
Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión,
y Antonio M. Carrasco, autor de la obra.
Les esperamos.
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Antonio Manuel Carrasco González nació en Llerena (Badajoz) en 1960. Es doctor en Derecho y funcionario de carrera. Autor de publicaciones relacionadas con África española. Artículos y libros como Derecho colonial en África (2007) o Historia de la novela colonial hispanoafricana (2009). Ésta es su tercera novela después de Orden en Río Muni (2011) y Todos deberíamos morir jóvenes (2015).
El cubano triste de Fernando Poo
La colonización española en Guinea Ecuatorial fue una empresa humilde y de pocas perspectivas. Tal vez por el origen mismo de la adquisición de los territorios, cedidos por Portugal como parte de un pacto más amplio que acabara con las disputas fronterizas en el Río de la Plata, en zonas de lo que hoy son Brasil, Paraguay o Argentina. Pronto se vio que Guinea no suponía ninguna ventaja para España. No tenía interés económico, estratégico o logístico. Y tenía un clima insano que acababa con todos los españoles que eran enviados. Pero ni se abandonó, ni fue arrebatada por otra potencia. Con el tiempo, tras los cambios en la política internacional y en la diplomacia que sucedieron a la Conferencia de Berlín, se inició una colonización de escasas miras y poco lustre.
Esta novela es un intento de reconstrucción de la vida colonial de la que se tienen muy pocas fuentes. Casi no encontramos escritos de recuerdos de colonos, relatos de viaje de esa época o auténticos documentos administrativos. Las memorias que los gobernadores estaban obligados a hacer son muy escuetas y muy poco comprometidas. No hay datos sobre la vida cotidiana, y los que hay, apenas se limitan a justificar su falta de iniciativas y mejoras. Es una novela con personajes que pudieron estar allí. No son grandes héroes porque tienen sus miserias, sus cobardías, sus miedos. Pero también su cuota de solidaridad y de confianza. Posiblemente como los que habitaban allí en 1868.
