Franco Abbina, de familia romana desde 1369, aun siguiendo la tradición familiar en la empresa textil, ha cultivado siempre el amor por el arte. En música se graduó en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma. En pintura ha ganado varios concursos y expuso sus obras en los más importantes Museos de Arte Moderna en Japón (Tokio, Kioto e Hiroshima), en China (Pekín, Shanghai y Taipei), en Roma, en Barcelona y en Estrasburgo. En teatro ganó una beca para el Actor’s Studio y ha sido protagonista de muchas obras teatrales, entre las cuales Le Diavolerie de Alessandro Fersen en el Festival dei Due Mondi en Spoleto y La Banana con gli occhiali dirigida por Andrea Camilleri. En el cine ha trabajado para los directores Salce, Bolognini, De Sica, Zampa y Magni. En 1999 publicó una antología de poesía con el título El último espectador del mundo.