Demetrio Fernández-González. Nacido en Villahibiera (León), es hijo de su padre y de su madre —y de su tiempo—, a la vez que codueño de sus obras, «buen chico, buena gente, caminando muy alto en el cielo», como los de la cosecha del 56.

Siete años después de Sinfonía de Praga (www.sinfoniadepraga.es), presenta ahora Los papeles de Walter Benjamin, segunda entrega de la trilogía Constelaciones de Europa y resultado de siete años de trabajo —abducido mañanas, tardes y noches, días festivos y hasta fiestas de guardar—, a hombros de los muchos gigantes que le han precedido.

¿Habrá que esperar otros siete años para que La alegría de vivir, que cierre el ciclo, vea la luz y pueda llegar a los lectores?