Aunque se conozca poco de su vida, las noticias que Matías de los Reyes deslizó por sus paratextos dan carpetazo a ese perfil de dramaturgo y novelista nacido en Borox, a las afueras de Toledo, en 1581. Sus raíces judías pronto lo obligaron a mudarse a la villa y corte; de ahí que se presentara en las portadas de sus impresos como «natural de Madrid». Sin embargo, residió asimismo en Villanueva de la Serena (Badajoz), donde desempeñaría el oficio de escribano de rentas, y también en Jaén —seguramente en Torredonjimeno, según se desprende del par de prólogos a El Menandro y de la inédita traducción del Tratado de la Esfera de Sacrobosco y anotaciones de Mauro Florentino—. Allí publicó sus seis comedias (Pedro de la Cuesta, 1629) y el antedicho Menandro (1636), que, junto a los madrileños Curial del Parnaso (Viuda de Cosme Delgado, 1624) y Para algunos (Viuda de Juan Sánchez, 1640), se cuentan entre los mejores libros de entretenimiento de la primera mitad del Barroco.