Presentación del libro: Aromas de otoño
Intervendrán en el acto:
Venancio Salcines, presidente de la Escuela de Finanzas,
José Rebolo Mariño, empresario,
Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión,
y Marín Aranda, autor del libro.
Al finalizar el acto tendrá lugar una degustación/cata del vino de Ribeira Sacra “Ora et Labora”, que presentará Mario Vázquez Carballo, vicario general de la diócesis de Lugo.
Les esperamos.
Grupo Editorial Sial Pigmalión
C/. Bravo Murillo, 123, 6.º D, 28020 Madrid
Teléfonos: 91 535 41 13 / 686 500 013
Correo electrónico: editorial@sialpigmalion.es
Blog: http://editorenvilo.blogspot.com http://sialediciones.blogspot.com
Facebook: http://www.facebook.com/pages/SIAL-Ediciones/235143067848
Marín Aranda es el seudónimo de José Luis López Jiménez. (Algeciras, Cádiz).
Su carrera profesional transcurrió como directivo, docente y consultor en diferentes empresas y sectores, con especial dedicación al área de “dirección y desarrollo de personas”. Como algunas veces ha comentado, su vida se fue por las ventanas de los despachos y los recovecos de sus ocupaciones. Ahora el tiempo ha hecho que pueda sacar al papel y al lienzo sus poemas y sus pinturas, mostrando la vocación de poeta y pintor.
Se define como un gran soñador. Su lenguaje es directo y claro, prefiriendo la racionalidad y la expresión rítmica y musical de sus versos ante hipótesis que hay que descifrar. Escribe sobre la memoria de lo íntimo y de lo que acontece en la realidad de hoy, con métrica castellana y estrofas llenas de musicalidad y reflexión. Juega con las imágenes y las metáforas con especial sencillez, dejando ver el poema como una sinfonía que se abre paso ante el lector.
Aromas de otoño
En esta nueva obra, Aromas de otoño, Marín Aranda mantiene el pulso por la poesía pulcra, trabajada, rítmica, plena de lo que Cicerón llamaría el motus animi continuus, es decir, un esfuerzo creativo que no desfallece en su desarrollo, sino que en cada página ahonda en su maestría sobre el rebelde verso. El otoño se desborda de poesía por todas partes, despierta ese sentimiento, entre melancólico y alegre, que Rubén Darío llamaba autumnal, que ha dado numerosas páginas plenas de belleza y enigma en toda la historia de la literatura. Aromas de otoño refleja los murmullos que el poeta ha ido recogiendo por el sendero de su vida, y ese sendero se detiene en tres estaciones: el amor, la mujer amada y la naturaleza.
Quiero destacar también los dibujos llenos de sensibilidad que completan los versos. El poeta es también pintor y nos ofrece un diálogo entre la palabra y la imagen que nos hace meditar y sentir más los poemas.
Manuel Juliá