Presentación en Madrid de los libros: «Marina» y «Obscena Sabiduría»
intervendrán:
Sergio Macías, diplomático y poeta,
José Luis Marín Aranda, escritor y pintor, prologuista del poemario Marina,
Vicente Araguas, profesor, escritor y crítico literario, prologuista de Obscena sabiduría,
Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión,
y la autora, Pauline Le Roy.
Aforo limitado.
Se ruega confirmación a través de email:
editorial@sialpigmalion.es
o teléfono: 91 535 41 13 / 686 500 013
+ info en www.sialpigmalion.es
El acto se emite vía streaming a través de nuestro canal de YouTube:
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Les esperamos.
Grupo Editorial Sial Pigmalión
C/. Huesca, 7, 28020 Madrid
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Pauline Le Roy, también conocida como Marina Germain, es una pintora y poeta chilena, escultora y creadora de videos de arte y audiopoesía. Pertenece a la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) y a la Asociación de Pintores y Escultores de Chile (APECH).
Ha publicado nueve libros de poesía y uno sobre su obra pictórica —editados en EE.UU., Chile, España y Francia—. Antes de Obscena Sabiduría vieron la luz Magma (Chile, 2009, Editorial Bravo y Allende), Himinam (EE.UU, 2011, Editorial Baquiana), Vulom (EE.UU., 2013, Editorial Voces de hoy), Estambul (Chile, 2015, Editorial Bravo y Allende), Amanto(España, 2016, Editorial Lord Byron), Neón (España, 2017, Editorial Lord Byron), Marina, (España, 2019, Grupo Editorial Sial Pigmalión), por el que recibió el Premio Internacional de Literatura Joven «Lord Byron», y Marina (Francia, edición bilingüe, 2019, Editorial L’Harmattan).
Marina
Los poemas de Pauline Le Roy hablan de lo que ayer fue y hoy ya no es, aquello que el tiempo nos dio y también lo que nos quitó. Reflejan esa nueva vida que todos queremos para dejar atrás errores y equivocaciones, en el nacimiento de «una molécula joven y su nueva ladera», en palabras de la poeta en uno de sus versos. Algunos de sus poemas son un bálsamo de recuerdos y otros pretenden algo nuevo y dinamizado que haga resurgir la esperanza de una vida mejor, más feliz.
La poesía de Pauline rebosa un deseo de amor cósmico que nos sitúa fuera del alcance de este mundo, algo infinito que está en el sueño de la poeta y que desearía para sí cualquier ser humano: Si al juntar las letras te haces cometa / ven y siéntate junto a mí / aunque sea por un momento.
Su condición de poeta y pintora (o pintora y poeta), artista en definitiva, se refleja en toda su poesía en esa línea sutil del arte de crear, cada verso es una pincelada al lienzo buscando el toque perfecto que dé forma al cuadro, en este caso al poema. La misma mano que crea formas a través de la pintura, produce y crea también el orden con el que se conforma el poema, dotándolo de expresión, música y color. Quien conoce la pintura de Pauline Le Roy verá sus cuadros a través de su poesía. Y también sucede lo contrario, su voz poética se puede ver en sus pinturas. Tal es la fuerza de su imaginación.
Marín Aranda
Obscena Sabiduría
Pauline Le Roy, pintora y poeta chilena, hace que su último libro active el pleonasmo. Y lo convierte en don a partir del sabio y sabroso título que abre el volumen. Obscena Sabiduría: puro pleonasmo, de una pureza tan grande como hacer el amor a deshoras, cuando ya nada se espera, sino un pas de deux en el momento de la entrega última y primera. Cuando las palabras más dulces son las más obscenas, y la obscenidad es entonces más sabia que nunca. Porque si la sabiduría lo es todo, cómo no hacerla partícipe también de las verdades más elementales. De manera que lo sabio es también obsceno. Pleonasmo, pues, de pureza de plata vieja. Y yo quiero incurrir, gozosamente, en pleonasmo si digo que leer a Pauline Le Roy, este libro de poemas, es leer poesía. Lo que no es poco, valga la lítote, o es mucho, valga la entrega. (…) Con su don de maestra antigua (como lo era Gabriela Mistral) para poner títulos a los poemas, en «Todo se marchita, ven pronto a jugar», y apenas pongo un ejemplo, incita a la lectura con la misma compulsión que la vida invita/imita al juego. A cuál; eso habrá de indagarlo el lector. Atrapado por la sabiduría obscena, ahora sin límites tipográficos, de Pauline Le Roy, quien por estar de vuelta, poética, pictórica, de tantas cosas sabe cómo volver a iluminarlas. Y hacer que el erotismo se esconda detrás de los telonajes de lo implícito.
Vicente Araguas
