Leandro el Bel

El Leandro el Bel, segunda parte del ciclo del Caballero de la Cruz, fue publicado en la imprenta toledana de Miguel Ferrer el 19 de mayo de 1563. El libro es la continuación del Lepolemo (Valencia, 1521), una novela de caballerías escrita por Alonso de Salazar que gozó, con once reimpresiones conocidas, de un éxito comparable al que alcanzaron los libros de las series amadisianas y palmerinianas. El Leandro el Bel, publicado más de cuarenta años después del Lepolemo, por largo tiempo se consideró traducción del Leandro il Bello del italiano Pietro Lauro y sólo recientemente la crítica ha vuelto a sostener el origen castellano de la obra. El autor del Leandro, efectivamente, fue Pedro de Luján, un humanista sevillano que optó por seguir la estela de la primera entrega del ciclo del Caballero de la Cruz y decidió reanudar la historia de este héroe ya consagrado con nuevos personajes y aventur

20,00 IVA Incl.

Detalles del libro

Páginas

254

Encuadernación

Rústica

Idioma

Castellano

ISBN

9788418254130

El Leandro el Bel, segunda parte del ciclo del Caballero de la Cruz, fue publicado en la imprenta toledana de Miguel Ferrer el 19 de mayo de 1563. El libro es la continuación del Lepolemo (Valencia, 1521), una novela de caballerías escrita por Alonso de Salazar que gozó, con once reimpresiones conocidas, de un éxito comparable al que alcanzaron los libros de las series amadisianas y palmerinianas. El Leandro el Bel, publicado más de cuarenta años después del Lepolemo, por largo tiempo se consideró traducción del Leandro il Bello del italiano Pietro Lauro y sólo recientemente la crítica ha vuelto a sostener el origen castellano de la obra. El autor del Leandro, efectivamente, fue Pedro de Luján, un humanista sevillano que optó por seguir la estela de la primera entrega del ciclo del Caballero de la Cruz y decidió reanudar la historia de este héroe ya consagrado con nuevos personajes y aventuras.

Pedro de Luján era ya autor de otro libro de caballerías, el Silves de la Selva, docena parte del ciclo de Amadís, y en sus dos entregas caballerescas demuestra ser un buen conocedor del género caballeresco, capaz de manejar con soltura los patrones narrativos más difundidos, pero también de añadirle a sus textos algo original. El Leandro destaca en especial por las detalladas descripciones de fiestas y recibimientos cortesanos y por las memorables invenciones en la esfera de lo mágico-maravilloso, entre las cuales cabe señalar la de la Torre de Cupido y la de la Isla de la Sierpe, claros recuerdos de dos famosas creaciones mágicas del ciclo amadisiano como la Torre del Universo y la Fusta de la Gran Serpiente de Urganda la Desconocida. Es probable que la inclusión de estos materiales de gran efectismo, muy al estilo de Feliciano de Silva, pudiera asegurarle también a la continuación del ciclo del Caballero de la Cruz un buen éxito dentro del género, tanto que los pasajes más espectaculares pudieron grabarse en la mente de los lectores e impulsar quizás la difusión del libro, que hubo de reeditarse posiblemente más de dos veces.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Leandro el Bel”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *