El italiano José (Giuseppe) Camerino, activo desde 1624 a 1655 y considerado «un Balzac en miniatura dos siglos antes de Balzac» por el hispanista sefardí Ezio Levi d’Ancona, provenía de Fano, ciudad costera y carnavalesca a orillas del Adriático. En 1594 se estableció en Madrid como agregado de la Nunciatura Vaticana; y tras una breve estancia en Murcia, contrajo matrimonio con Águeda Vita y Matarrubia. Años después implicaría al Ayuntamiento murciano en la aventura de una banca emisora de la nueva moneda que constituirá parte de la trama de La dama beata (Madrid, Pablo del Val, 1655). Amigo de Lope, fue autor asimismo de una docena de relatos (Novelas amorosas, Madrid, Tomás Iunti, 1624) y de un Discurso político sobre estas palabras «A fe de hombre de bien» (Madrid, Imprenta Real, 1631). Intervino activamente en los círculos literarios de su tiempo, dejando indicios de todo ello en la referida Dama beata, barroco ejemplo de «novela académica».