Gonzalo Ortiz Diez-Tortosa tiene como principales aficiones el senderismo, la lectura y la historia. Aficiones que ha podido desarrollar en los cuarenta y cinco años que ha trabajado en el servicio diplomático español. Su actual condición de jubilado le permite ser crítico con la actual política exterior española. Considera muy importantes el compromiso con España, la curiosidad por otras culturas y el humor como forma de instalación vital. Desde 1956 viene siguiendo la actualidad exterior marcada en aquel año por el conflicto de Suez y la intervención soviética en Hungría. En su vida profesional ha prestado atención a países como China, Japón, Corea y Vietnam, India, Bangladesh y Sri Lanka, Australia y Nueva Zelanda, donde ha estado destinado.