Antonella Caggiano, licenciada en letras, vive en la ciudad de Pescara desde 2016. Ha colaborado en los periódicos Il Roma e Il giornale di Napoli. Ha publicado Estensioni (1990), Cronaca di uno zen annunciato (2010), Dolce di sale, con prólogo de Dante Maffia (2022), La vena delle viole, con nota en la controportadade Davide Rondoni (2023), Il ricordo perfetto, traducido al rumano (2025) y el ensayo Sassi di parole (2025).

Sus obras han sido acogidas favorablemente por la crítica. Muchos de sus poemas han sido traducidos a diversas lenguas. Ha obtenido importantes reconocimientos en muchos certámenes literarios. Es organizadora de encuentros literarios. Es miembro de la Academia Internacional «Mihai Eminescu». Ha participado en varios festivales internacionales de poesía. Colabora en revistas digitales. Algunos de sus textos están presentes en antologías, entre otras, 900 e oltre, al cuidado de  Roberto Pasanise y Gerardo Salvadori, con un prólogo de Pompeo Giannantonio, de la facultad de letras de Nápoles, y en la revista Poeti e Poesia, al cuidado de Elio Pecora.