Miguel Martínez y Sanz (1811- 1890), doctor en Teología, fue pres­bítero del barrio madrileño de Chamberí, capellán de honor de Isabel II, fundador de la congrega­ción Siervas de María (1851), exa­minador sinodal del arzobispado de Toledo, organizador de la pere­grinación al Pilar de 1880, escritor y latinista. Fue además el primer Prefecto Apostólico de Annobón, Coriseo y Fernando Poo. Tras el fa­llido intento de Usera y Del Cerro, fundó y dirigió la primera misión católica efectiva en la Guinea Espa­ñola. Publicó decenas de obras de espiritualidad (catecismos, devo­cionarios, almanaques) que alcan­zaron una gran difusión en la épo­ca. En la actualidad, su única obra recordada son estos Breves apuntes, primera introducción a Fernando Poo -que emplearon los siguientes exploradores a los territorios del golfo, como Baumann— y a la vez exótica crónica de viajes y alegato contra la esclavitud.