Consuelo Sanahuja Rodríguez nació en Valencia en 1936, pero pasa parte de su infancia en Huelva. Hizo el Bachillerato en su ciudad natal. Es licenciada en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid.
Su primer poemario, Vestíbulo de la danza (1978), se presentó en el College St. Catherine, de Saint Paul, Minnesota. Le siguerion Cautividades (1990), Contrapunto (1996), Cometas sin hilo (2008), Escaramuzas de papel (2012), Fugacidades y Extraña Rosa, ni roja ni rosa (2023). Ha sido incluida en diferentes antologías, como Nunca te dije que el amor era esto (1997), En el umbral de la palabra (1998), El tiempo se acaba (1998), Partida de damas (1999) o Poesía al límite. Como narradora ha publicado Los insomnios de la luna (1993), Retablo sin tiempo. Cuentos (1996), Relatos nómadas. Cuentos (2006), Secretos bajo el magnolio (2003) y Adelaïde (2016).
Ha colaborado en revistas como Corondel y Creatio. Interviene en tertulias literarias y tiene en proceso la publicación de otros libros.
No quiere Consuelo Sanahuja llamar haikus a las composiciones que guarda en estas páginas, prefiere no etiquetarlas y dejarlas ser libremente, pero está claro que en ellos se inspira y que el espíritu de los grandes hacedores de haikus ha estado con nuestra autora en estos últimos cuatro años. Dijo Roland Barthes que el haiku «reproduce el gesto indicativo del niño que muestra con el dedo alguna cosa, diciendo tan solo: ¡esto!, ¡ah!». Esa capacidad de asombro, ese mirar con ojos nuevos cada vez, ese descubrir el milagro de lo pequeño y lo cotidiano está presente en todos y cada uno de los casi doscientos micropoemas que reunimos. En tres versos breves se condensa un precioso lirismo y un aire fresco, a veces burlón, a veces melancólico, muy característico del sentir de la autora. A la manera también de las colecciones clásicas de haikus, estructuradas en torno a las cuatro estaciones, esta obra se divide en cuatro partes: comienza Sanahuja mirando hacia fuera, dejando que primero el mundo vegetal, luego el animal y después los fenómenos de la naturaleza le hablen, para mirar hacia dentro en el último bloque, que se alimenta de pequeñas pero profundas sensaciones provocadas por instantes de vida, algunos que acarician y otros que escuecen. Dejan, en fin, los micropoemas de Consuelo Sanahuja un suave poso en el lector que invita a la reflexión y a volver a mirar el mundo como si fuera la primera vez.
Esta web utiliza cookies propias y de terceros con una finalidad técnica, para analizar nuestros servicios y mostrarte publicaciones relacionadas con tus preferencias en base a un análisis anónimo de tus hábitos de navegación. Puede obtener la información sobre nuestra Política de Cookies en el siguiente enlace:
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin una requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de su proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarlo.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en un sitio web o en varios sitios web con fines de marketing similares.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.